Entre la sangre de tus esclavos



No lo pienso más, tus esquemas están mal.
No te escucho más. Ya no trates de convencerme.
Le di vueltas al tema una y otra vez y no encuentro una ventaja.
Es mejor estar muerto que quedarse despierto para nada.

Perdí un buen rato dejando la cabeza en tus manos.
La estoy buscando entre la sangre de tus esclavos.
Quisiera saber cuánto debo perder.

No me busques más. Otra vez no me agarrás.
¡Maldito insecto! La telaraña se rompió.
Y desinfecto con locura tu patética intención
de retenerme en tu espesura de falsa revolución.

Perdí un buen rato dejando la cabeza en tus manos.
La estoy buscando entre la sangre de tus esclavos.
Quisiera saber cuánto debo perder.
¿No ves que ya es hora? Es tiempo de correr.


Adelanto del disco de "Bidegain y los rocanrotos".

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